En el actual panorama de trabajo híbrido, nuestro uso del ordenador sigue alcanzando niveles sin precedentes año tras año, y por ello resulta fundamental diseñar entornos de trabajo que fomenten la salud y la comodidad a largo plazo. Los llamamos “puestos de trabajo ergonómicos” y la posición del monitor es uno de los aspectos con mayor impacto en un puesto de trabajo ergonómico. En esta guía exploraremos la importancia de una colocación adecuada del monitor, los riesgos para la salud asociados con una mala posición y cómo pueden los brazos para monitor revolucionar su estación de trabajo para mejor.
Beneficios para la salud de los usuarios de brazos para monitor
¿Cree que es suficiente con un soporte para monitor? Piénselo de nuevo. Sin capacidad de ajuste, usted se verá obligado a adaptarse a la pantalla en vez de que la pantalla se adapte a usted. Esto provoca malas posturas, incomodidad e incluso lesiones. Un brazo articulado para monitor es esencial para colocar su pantalla a la altura correcta, proteger su salud y aumentar su productividad.
La ergonomía es la ciencia del diseño de espacios de trabajo y herramientas que se adaptan a la persona y ayudan a reducir el riesgo de incomodidad, fatiga y lesiones. Desde la década de 1980, el diseño ergonómico ha conducido a un descenso significativo de las lesiones musculoesqueléticas, lo que pone de relieve la necesidad de una capacidad de ajuste adecuada en todos los aspectos de la configuración del puesto de trabajo.
Posición del monitor: la clave de la comodidad
La posición del monitor afecta notablemente a la postura y la comodidad visual. Una colocación correcta del monitor puede reducir la tensión en el cuello, los hombros, la espalda y los ojos, lo que contribuye a mejorar el bienestar general y la productividad. A continuación puede encontrar algunos atajos para colocar correctamente el monitor:
Nivel de los ojos: de manera natural inclinamos la mirada unos 15 grados y, por ello, la parte superior del monitor debe estar a la altura de los ojos o algo más bajo cuando esté sentado en una posición con soporte.
Distancia: coloque el monitor a una distancia aproximada de un brazo (entre 50 y 75 centímetros) de sus ojos. No debería tener que entrecerrar los ojos o inclinarse hacia delante para mirar en el monitor. Colocar el monitor demasiado cerca de los ojos también puede hacer que se fatigue.
Ángulo: incline el monitor hacia atrás entre 10 y 20 grados, de manera que su línea de visión natural hacia abajo quede aproximadamente en paralelo a la pantalla.
Alineación: alinee el monitor con la línea media de su cuerpo y la barra espaciadora del teclado para evitar la rotación del cuello y el tronco. Si utiliza dos monitores, coloque el principal directamente delante suyo y el secundario en ángulo para reducir un movimiento excesivo de la cabeza.
Evite los reflejos: coloque el monitor en perpendicular a ventanas o fuentes de luz para reducir los reflejos en la pantalla. Si es necesario, utilice una pantalla antirreflejos o ajuste el brillo y el contraste de su monitor para mejorar la legibilidad.

Los brazos para monitor, que permiten a los usuarios ajustar la altura, la profundidad y el ángulo de sus monitores, son herramientas esenciales para una colocación correcta. Los requisitos de altura y profundidad del monitor también varían en función de si el usuario está sentado o de pie. Para quienes cambian frecuentemente entre la posición de estar sentados y la de estar de pie, los brazos para monitor proporcionan la gama de ángulos necesaria de la que suelen carecer los soportes para monitor estándar.

Sentados o de pie: cómo encontrar la altura adecuada del monitor
Cuando se está sentado, los monitores deben colocarse a al menos un brazo de distancia para reducir la tensión. Sin embargo, esta distancia puede cambiar al pasar a estar de pie, lo que a menudo requiere acercar el monitor. Normalmente, los soportes estándar no ofrecen la flexibilidad necesaria para adaptarse a estos cambios, pero los brazos extensibles para monitor facilitan estos ajustes y favorecen una postura más saludable.
Adaptarse a las necesidades personales
Los requisitos de posicionamiento de las manos y los ojos pueden variar considerablemente de un usuario a otro. Por ejemplo, entre una mujer del percentil 5 y un hombre del percentil 95, puede haber una diferencia de 28 centímetros en la relación de la altura correcta de la pantalla del ordenador. Para adaptarse al amplio espectro de usuarios, especialmente en entornos de trabajo diversos, los brazos para monitor proporcionan el intervalo de ajustabilidad necesario.
Riesgos para la salud debido a una mala colocación del monitor
Una colocación incorrecta del monitor puede provocar numerosos problemas de salud, entre ellos, molestias en las cervicales, la espalda, los hombros y los ojos. Una afección común es el síndrome visual informático (SVI), que afecta al 90 % de los usuarios de ordenador e incluye síntomas como tensión ocular, sequedad ocular, dolores de cabeza y ojos llorosos. Una colocación adecuada del monitor puede ayudar para mitigar estos síntomas y prevenir daños a largo plazo.
Dolor cervical: una preocupación creciente
El dolor de cuello es uno de los problemas más frecuentes relacionados con una mala colocación del monitor. Según la Encuesta Nacional de Salud de EE. UU., 18 millones de adultos que trabajan en EE. UU. indican que sufren dolor cervical, lo que lo convierte en la cuarta causa de pérdida de años de trabajo por incapacidad. La clave para prevenir el dolor cervical reside en mantener una postura neutra del cuello, algo que puede lograrse fácilmente con un brazo articulado para monitor colocado correctamente.

Una distancia inadecuada del monitor también puede provocar fatiga visual. Aunque la recomendación general es colocar los monitores a una distancia de un brazo, también influyen factores como la edad, el uso de lentes graduadas y el tamaño de la pantalla. En última instancia, la posición exacta la debe dictar la comodidad personal.
Más allá de los beneficios para la salud, los brazos hidráulicos para pantalla pueden ayudar para optimizar un espacio de trabajo limitado. La superficie media por trabajador ha descendido un 17 % desde 1994 y, por ese motivo, la creación de puestos de trabajo adaptables es más importante que nunca. Los brazos para monitor levantan los monitores del escritorio, liberan una superficie valiosa y permiten una mejor organización de otras herramientas de trabajo.
Maximizar la eficiencia del espacio

En superficies de trabajo con poca profundidad, lograr una alineación y una profundidad adecuadas del monitor puede resultar un desafío cuando todas las herramientas están al mismo nivel. Los brazos para monitor ofrecen una solución sencilla al elevar las pantallas y aumentan el espacio de trabajo utilizable hasta en un 20 %. Esta flexibilidad añadida hace que resulte más sencillo mantener los estándares de ergonomía, incluso en zonas compactas.

Una colocación adecuada del monitor es esencial para promover un entorno de trabajo cómodo y saludable. Los brazos para monitor proporcionan la capacidad de ajuste que se necesita para adaptarse a una amplia variedad de usuarios, y son compatibles cuando se está sentado o de pie. Las organizaciones, al invertir en soluciones ergonómicas como los brazos para monitor, pueden reducir el riesgo de problemas musculoesqueléticos, mejorar la comodidad de los empleados y optimizar la utilización del espacio de trabajo.
En Humanscale estamos comprometidos con ayudar a las organizaciones a crear espacios de trabajo más saludables y eficientes. Nuestras soluciones de brazos para monitor están diseñadas para maximizar la comodidad, respaldar los estándares de ergonomía y adaptarse a las necesidades cambiantes de los entornos de trabajo modernos. Póngase hoy mismo en contacto con nosotros para saber cómo podemos ayudar a su organización a dar prioridad a la salud y la productividad de los empleados mediante soluciones innovadoras de posicionamiento de los monitores.